Versión de prueba para revisar
Esto es un borrador del test para que lo pruebes desde el móvil y digas qué cambiarías: todavía no está publicado y no lo ve nadie.
Las nueve salidas posibles
Estos son todos los resultados a los que puede llegar una persona. Toca cualquiera para verlo ahora mismo, sin contestar el test.
Ocho preguntas. El 2026-09-14 a las 19:09 se le dijo a Alicia que llegaría gente «ya mojada de haber contestado dos o tres preguntas». Este montaje trae ocho, porque el encargo las pide y porque con menos el perfil lo decidiría una sola pregunta. Hay que decírselo antes de mandarle el enlace, no después.
Sin la marca de C&A Intelligence. No consta ninguna paleta ni tipografía suya en el material leído. Los colores de esta página son neutros y provisionales: son lo único que habría que cambiar el día que ella los pase.
El género del copy está sin decidir. Todo su embudo habla en femenino a la decisora y aquí también; su formulario de agenda, en cambio, escribe «dueña/o o directora/or». Hay que elegir una y aplicarla en las diez pantallas.
Pendiente de Alicia — lo que solo puede decidir ella, en el orden en que bloquea
- El visto bueno a la landing nueva. Es la condición literal para reencender la cuenta, dicha el 2026-09-14.
- La cuenta del bloque 3. Es lo único del quiz que pone números en pantalla. Tiene que darla por buena ella.
- Los tramos de inversión y de volumen. Si no se parecen a lo que ve en sus clínicas, la cuenta divide rangos irreales.
- Si «lo decidimos entre mi socia o socio y yo» y «solo por campañas» cualifican. Su propio documento deja los dos estados intermedios sin clasificar.
- Si el cuarto perfil existe en sus clínicas. El «ya te diré» aparece una sola vez en todo su material, en un tweet que no consta publicado.
- Si a la salida de «los cuatro puntos cubiertos» se le pide el teléfono. Aquí se ha decidido que no. Cambia lo que el equipo puede hacer con ella: ya no hay a quién llamar.
- Las cuatro piezas pagadas que siguen prometiendo cifras, y la bio. Listadas una a una, con captura, para que las quite como quitó la primera.
- El píxel — se lo pasó a Carla el 2026-08-27 y nadie ha vuelto a mirarlo.
- La duración de la auditoría. Su material dice «diez minutos» en unos sitios y «15-30 min» en otros. El quiz nombra la auditoría pero no dice cuánto dura, a propósito, hasta que ella cierre esa contradicción.
- Validar con Dovitec el alcance de la auditoría. No es de ella sola, pero es suya la relación.
- La foto de la portada. No hay ninguna carpeta de fotos suyas en el material leído.
- Si quiere grabar una intro de veinte segundos para la portada. Va con la regla de la casa por delante: no se graba nada nuevo si no aporta algo que el texto no dé.
Y seis que las cierra Alejandro —dos de ellas con alguien más— y también bloquean: la URL del vídeo al que apunta el botón (hoy no existe), el texto legal de la casilla de privacidad, quién trabaja al lead que completa el test y no agenda (hoy no entra en ninguna automatización), si el tag fuga-evidente puede dispararse desde el test sin que el M1 lo pise —con Juan, porque hoy ese tag lo pone el trigger «Appointment booked»—, si la landing 1 se sustituye por el test o se conserva delante —con Alicia, porque el reencendido de la cuenta está atado a que ella apruebe la landing nueva— y si en el empate manda el orden del recorrido y no una pregunta: cuando dos puntos salen marcados el mismo número de veces, gana el que se rompe antes en el recorrido de la paciente. Ese desempate resuelve el 36,54 % de los diagnósticos de Ruta A, así que decide más pantallas que ninguna otra regla del test. La alternativa medida —que desempate una pregunta concreta— equilibra los cuatro perfiles pero le devuelve el 87 % del peso a una sola pregunta, que es el defecto que este test viene a arreglar. Las dos están medidas en el documento; aquí va la primera, y la firma él.
Cuando una pantalla de resultado sale de un empate, lo dice: el lead lee que hay más de un punto marcado igual y que esta pantalla va del que se rompe antes. En el volcado del modo prueba aparece además como «Resuelto por desempate: SÍ».
Los cuatro puntos donde una clínica estética pierde una paciente. Mira cuál es el tuyo.
8 preguntas, todas de marcar. Ninguna de escribir. No hace falta registrarse para empezar.
Entre que una paciente escribe a tu clínica y se sienta en tu camilla hay cuatro momentos en los que se puede ir: cuando escribe y no hay nadie · cuando hay alguien pero llega tarde · cuando se le contesta y nadie le pregunta nada · cuando la conversación se acaba sin día y sin hora.
Son cuatro problemas distintos y se arreglan de forma distinta. La mayoría de las clínicas tiene uno, no los cuatro. Por eso este test.
Al terminar vas a tener:
- cuál de los cuatro es el tuyo, dicho en una frase;
- lo que te cuesta traer un mensaje a tu clínica, calculado con tu inversión y tus mensajes, con la operación a la vista;
- lo que vale una paciente de las tuyas, con tu propio ticket.
Y vas a poder dejar de discutir contigo misma sobre si pierdes pacientes o no. Vas a tener tus propios números delante, con la operación entera a la vista. Los que hoy no sepas de memoria salen con el hueco marcado, y te digo de quién es ese hueco.
Soy Alicia, de C&A Intelligence. Trabajo con clínicas estéticas y sobre una sola cosa: lo que pasa entre que una paciente escribe y alguien le responde.
Falta: no hay ninguna foto suya en el material. Hay que pedírselas.
Este test no recoge datos de tus pacientes ni se conecta con tu WhatsApp. Las respuestas las pones tú, de memoria.
A propósito no se promete ninguna duración. Nadie ha cronometrado el test montado. En cuanto esté montado se cronometra y se pone el número real, o no se pone nada. El perfil público de C&A ya tiene una contradicción viva de tiempos y no conviene abrir otra.
Hay dos variantes más de titular para probar en anuncio —la de «la cuenta la haces tú» y la de «la clínica que creció»— y está sin decidir cuál se lanza. Se decide por CTR, y hoy no hay ni un dato de rendimiento por ángulo.
Y la variante «la cuenta la haces tú» se canibaliza con el AD #6. Ese anuncio, grabado el 2026-08-02, entra por «¿y si te enseño, con los datos de tu propia clínica, cuántos pacientes estás perdiendo?», que es lo mismo del revés: allí se lo enseña Alicia, aquí lo calcula ella. Los dos en la misma cuenta a la vez se pisan. O una o el otro, y lo decide Alejandro.
Pregunta 1 de 8En tu clínica estética, ¿quién firma una contratación como esta?
Por confirmar: si «la decidimos entre mi socia o socio y yo» cualifica o no. Lo decide Alicia. Su documento da el suelo de cualificación pero no clasifica los estados intermedios. Aquí se ha decidido que pasa, porque C&A es literalmente dos socias, pero pasa con el tag decision-compartida, para que el equipo sepa que en esa llamada hay una segunda persona que no está delante.
Las tres primeras opciones son literales de su formulario de agenda. La cuarta —«No llevo una clínica estética»— es derivada: no está en ningún documento suyo, y existe porque el test recibe tráfico frío que el formulario nunca recibe.
Pregunta 2 de 8¿Cuánto invierte tu clínica al mes en publicidad para atraer pacientes?
Por confirmar: los tres tramos de inversión (300–1.000 / 1.000–3.000 / más de 3.000). Lo decide Alicia. Son derivados: no hay un solo dato en el material sobre cuánto invierte al mes una clínica estética española en crecimiento. Si los tramos no se parecen a lo que ella ve en sus clínicas, la cuenta del resultado sale de un rango que no existe.
Por confirmar: si «solo por campañas» cualifica o no. Su documento no clasifica este estado. Aquí pasa, con el tag inversion-puntual y sin cifra mensual para la cuenta: su resultado enseña la parte del ticket y deja la división en blanco, porque dividir una campaña suelta entre doce meses sería inventarle un número.
Pregunta 3 de 8El ticket medio de tus tratamientos, ¿en qué rango está?
Decisión de montaje. El documento junta esta pregunta y la anterior en la misma «Página 2». Aquí van en dos pantallas, por la regla de una pregunta por pantalla en móvil. El recuento que ve la persona —8 preguntas— no cambia.
Esta pregunta es literal, palabra por palabra, de la pregunta 8 de su formulario de agenda. Y hace un segundo trabajo que allí no hacía: es el número con el que ella misma va a calcular lo que vale la paciente que se le va.
Pregunta 4 de 8¿Cuántos mensajes de pacientes nuevos entran a la semana?
Por confirmar: los tramos de volumen (10 / 30 / 70 mensajes por semana). Lo decide Alicia. Derivados igual que los de inversión: no hay ni un dato de volumen de mensajes de una clínica estética en todo el material leído.
«No lo sé con certeza» no descalifica: puntúa. Es exactamente la clínica a la que la auditoría le puede enseñar más, y su resultado sale con el hueco marcado donde va ese número.
Casi ninguna clínica sabe ese número de memoria. No es un descuido: ese dato no aparece en ningún sitio a menos que alguien se siente a contarlo.
Las cuatro preguntas que vienen ahora no van de cuántos mensajes entran.
Van de qué les pasa después de entrar.
Esta pantalla va sin avance automático: se lee y se pulsa. Es el único elemento del quiz de Elena que la clienta bendijo por escrito el 2026-09-12, y se conserva como patrón: una pantalla sin opciones, que respira, justo antes del bloque decisivo.
Pregunta 5 de 8Un mensaje entra el sábado a las 23:00. ¿Qué pasa con él?
Pregunta 6 de 8Un martes a las 12, la clínica llena, entran tres mensajes a la vez. ¿Qué pasa?
Pregunta 7 de 8Cuando una paciente nueva pregunta por un tratamiento, ¿qué se le pregunta a ella?
Pregunta 8 de 8Cuando una conversación no acaba en cita, ¿cómo suele terminar?
Por confirmar: si los tres tweets-anuncio del 2026-09-07 se publican. Lo decide Alejandro. Las opciones 3 y 4 de esta pregunta viven en el mismo terreno que el Tweet 3. Si ese tweet corre a la vez que el test, la decisora va a leer dos veces la misma frase y hay que reescribirlas. En el vault solo consta que las tarjetas se subieron a Drive el 2026-09-08.
Ya está. Tu resultado está listo.
Dime dónde te lo mando y lo ves en la pantalla siguiente.
Tu resultado sale en la pantalla siguiente. No hace falta que esperes a nada.
Falta el texto legal de la casilla de privacidad. Lo decide Alejandro. Aquí va un marcador, no el texto: no consta en el material leído qué política de privacidad usa C&A ni dónde está publicada. En la versión publicada esa casilla lleva enlace; aquí no lleva a ninguna parte.
Qué campos son obligatorios no lo dice el documento. Aquí se piden el nombre, el WhatsApp y la casilla de privacidad; la de «prefiero que no me escribáis» es opcional y baja al volcado del equipo como campo propio.
Por confirmar: quién escribe al lead que completa el test y no agenda. Lo decide Alejandro. La secuencia M1–M8 arranca con «Appointment booked», es decir, solo si agenda. Hoy ese lead no entra en ninguna automatización, y previsiblemente es el grupo más numeroso.
Por confirmar: cuándo se enciende la microcopia que demuestra el producto. Lo deciden Alejandro y Juan en cuanto Meta apruebe la verificación de negocio, que a 2026-09-14 sigue sin llegar. Hasta entonces esta pantalla no promete una respuesta por WhatsApp, porque el canal está bloqueado y prometerla demostraría lo contrario de lo que se vende.
Tu fuga está en los mensajes que no recoge nadie.
Eso quiere decir una cosa muy concreta: tu clínica pierde pacientes cuando nadie está mirando el WhatsApp.
Y nadie en tu clínica lo está haciendo mal
A las once de la noche no hay nadie porque no tiene que haber nadie. Tu recepción no puede contestar desde su casa, y si lo hace, lo hace mal y gratis. Esto se arregla cambiando quién recoge el mensaje, y no pidiéndole a una persona que mire el móvil fuera de su horario.
Un mensaje que entra mientras tu equipo está con una paciente no lo pierde nadie a propósito: se queda debajo del siguiente y ya no vuelve a subir. Esto se arregla cambiando quién recoge el mensaje, y no pidiéndole a tu recepción que se acuerde a las ocho de la tarde de lo que entró a las doce.
Un mensaje que no recoge nadie no lo pierde nadie a propósito: entra cuando entra, y en ese rato tu equipo está donde tiene que estar. Esto se arregla cambiando quién recoge el mensaje, y no pidiéndole a tu recepción que lleve en la cabeza la lista de lo que sigue sin contestar.
Tu cuenta
Lo que te está costando
El dinero de publicidad se te va dos veces. Lo pagaste para que esa mujer te escribiera, y cuando alguien abre la conversación ya no está: mientras esperaba, escribió a otra.
Y hay un segundo coste que no aparece en ninguna factura: tu equipo empieza el lunes debiendo. Abre el WhatsApp con la cola encima y contesta a destiempo a gente que ya ha decidido. Ese rato también lo pagas.
Y hay un segundo coste que no aparece en ninguna factura: alguien acaba contestando a destiempo. Cuando el mensaje se recupera, al otro lado ya hay una mujer que ha decidido. Ese rato también lo pagas.
Y hay un segundo coste que no aparece en ninguna factura: el rato que se va en recomponer lo que quedó suelto. Alguien tiene que repasar qué se quedó sin contestar, releer conversaciones frías y decidir a cuáles se vuelve. Ese rato también lo pagas.
Cómo se ve cuando eso se cierra
El lunes no hay cola. Los mensajes del fin de semana están contestados, con su día y su hora, y tu recepción abre la semana atendiendo en vez de disculpándose.
Ningún mensaje se queda debajo de otro. Los que entran mientras tu equipo está ocupado salen contestados, con su día y su hora, y tu recepción se entera cuando ve la cita puesta.
Todo mensaje que entra tiene quien lo recoja, sin depender de que alguien se acuerde. Sale contestado, con su día y su hora, y tu recepción se entera cuando ve la cita puesta.
Cambia la hora a la que tu clínica contesta, y solo eso: lo que ofreces y lo que cobras se quedan como están.
Cambia la hora a la que tu clínica contesta, y solo eso: lo que ofreces y lo que cobras se quedan como están.
Cambia quién recoge el mensaje, y solo eso: lo que ofreces y lo que cobras se quedan como están.
El vídeo
Aquí te explico por qué ese hueco existe y qué hace falta para cerrarlo. Son cinco minutos. Al final te explico cómo reservar tu auditoría — aquí no hay ningún formulario más.
Botón inerte en la página de prueba: aquí iría la landing con el vídeo de Alicia, el que ya está grabado. Falta decidir la URL — hoy no existe.
Aquí ya no te pido más datos.
En tu clínica se contesta. Se contesta tarde.
Ese es un punto distinto del anterior, y por eso se arregla distinto: en tu clínica hay alguien. Lo que falta es hueco. El mensaje entra y se pone a la cola detrás de una paciente que está en la camilla, de un teléfono que suena y de una consulta que hay que cerrar.
Ese es un punto distinto del anterior, y por eso se arregla distinto: en los mensajes que sí se recogen, lo que falta es hueco. El mensaje entra y se pone a la cola detrás de una paciente que está en la camilla, de un teléfono que suena y de una consulta que hay que cerrar.
Y nadie en tu clínica lo está haciendo mal
Nadie puede atender a una persona delante y a tres por escrito a la vez. Tu recepción elige bien: elige a la que tiene enfrente. El problema es que la que escribe también está eligiendo, y lo hace en ese mismo rato.
Nadie contesta tarde a propósito. Se contesta cuando aparece el hueco, y el hueco aparece cuando aparece: tu recepción atiende primero a la que tiene delante, y hace bien. El problema es que la que escribe también está eligiendo, y lo hace mientras espera.
Tu cuenta
Lo que te está costando
Este perfil es el más difícil de ver de los cuatro, porque en tus conversaciones parece que todo está contestado. Y lo está. Lo que queda fuera de la pantalla es la hora a la que se contestó y lo que había pasado en medio.
Este perfil es el más difícil de ver de los cuatro, porque un mensaje contestado tarde se lee igual que uno contestado a tiempo. Lo que queda fuera de la pantalla es la hora a la que se contestó y lo que había pasado en medio. Y dijiste además : ahí no llega a quedar ni conversación que mirar.
Y te cuesta una cosa más: tu recepción trabaja el doble por el mismo resultado. Contesta a gente que ya no va a venir, y lo hace a la vez que atiende a las que sí.
Cómo se ve cuando eso se cierra
El mensaje deja de esperar a que alguien tenga un rato. Se contesta mientras tu recepción está con una paciente, y tu recepción no se entera hasta que ve la cita puesta.
El mensaje deja de esperar a que alguien tenga un rato. En los ratos en que hoy espera sale contestado, con su día y su hora, y tu recepción se entera cuando ve la cita puesta.
Cambia cuánto tardan en tener respuesta, y la cantidad de mensajes se queda igual.
El vídeo
Aquí te explico por qué en tu clínica los mensajes hacen cola y qué hace falta para que dejen de hacerla. Son cinco minutos. Al final te explico cómo reservar tu auditoría — aquí no hay ningún formulario más.
Botón inerte en la página de prueba: aquí iría la landing con el vídeo de Alicia, el que ya está grabado. Falta decidir la URL — hoy no existe.
Aquí ya no te pido más datos.
En tu clínica se contesta rápido y se contesta igual a todo el mundo.
Aquí la fuga está en lo que pasa dentro de la conversación, y el tiempo no tiene nada que ver. Una mujer que lleva semanas dándole vueltas a un tratamiento de varios cientos de euros recibe una cifra y un «cualquier cosa nos dices». Con eso no se decide nadie.
Aquí la fuga está en lo que pasa dentro de la conversación, y llegar rápido no la tapa. Una mujer que lleva semanas dándole vueltas a un tratamiento de varios cientos de euros recibe una cifra y un «cualquier cosa nos dices». Con eso no se decide nadie.
Y nadie en tu clínica lo está haciendo mal
Contestar rápido es lo que se le pide a recepción, y lo hace. Preguntar qué tratamiento quiere, para cuándo lo quiere y si encaja con lo que ofrecéis es otro oficio, y nadie se lo ha pedido nunca.
Contestar rápido es lo que se le pide a recepción. Preguntar qué tratamiento quiere, para cuándo lo quiere y si encaja con lo que ofrecéis es otro oficio, y nadie se lo ha pedido nunca.
Preguntar qué tratamiento quiere, para cuándo lo quiere y si encaja con lo que ofrecéis ya se hace en tu clínica, y es otro oficio. Nadie se salta ese paso a propósito: hay conversaciones que se resuelven con una cifra antes de que dé tiempo a preguntar nada, y esas se caen solas.
Tu cuenta
Lo que te está costando
Tu equipo dedica el mismo rato a la que va a venir y a la que pregunta por preguntar. Y como todas reciben lo mismo, no hay forma de saber cuál era cuál.
Tu equipo dedica el mismo rato a la que va a venir y a la que pregunta por preguntar. Y como las que reciben respuesta reciben la misma, no hay forma de saber cuál era cuál.
Tu equipo dedica el mismo rato a la que va a venir y a la que pregunta por preguntar. Y en las conversaciones que se resuelven con una cifra, no hay forma de saber cuál era cuál.
Por eso este perfil es el que más engaña: el WhatsApp está al día, todo contestado, y la agenda de la semana que viene tiene huecos.
Por eso este perfil es el que más engaña: las conversaciones que se contestan quedan contestadas, y la agenda de la semana que viene tiene huecos igual. Y dijiste además , que es un agujero distinto de este y también te está costando dinero.
Cómo se ve cuando eso se cierra
La conversación deja de ser un intercambio de cifras. A la paciente se le pregunta qué quiere hacerse y para cuándo, y esa respuesta llega a tu clínica antes de que ella entre por la puerta.
La conversación deja de ser un intercambio de cifras. Esa pregunta —qué quiere hacerse y para cuándo— se le hace también a la que llega en el peor rato, y la respuesta llega a tu clínica antes de que ella entre por la puerta.
Tu recepción deja de gastar la mañana en consultas que no iban a ningún sitio.
El vídeo
Aquí te explico por qué contestar y cerrar una cita son dos cosas distintas y qué hace falta para que pasen las dos. Son cinco minutos. Al final te explico cómo reservar tu auditoría — aquí no hay ningún formulario más.
Botón inerte en la página de prueba: aquí iría la landing con el vídeo de Alicia, el que ya está grabado. Falta decidir la URL — hoy no existe.
Aquí ya no te pido más datos.
Tus conversaciones llegan hasta el final y se paran en la última frase.
Tu clínica hace bien las tres cuartas partes del trabajo: contestáis, explicáis y os interesáis. Y al final la conversación se cierra con la pelota en el tejado de ella: «cuando lo tengas claro, dime».
Las conversaciones que llegan hasta el final las hacéis bien: contestáis, explicáis y os interesáis. Y luego se cierran con la pelota en el tejado de ella: «cuando lo tengas claro, dime».
Una cita es un día y una hora concretos, y ahí no los hay.
Una cita es un día y una hora concretos, y en esas conversaciones no llegan a ponerse.
Y nadie en tu clínica lo está haciendo mal
Nadie quiere parecer que presiona, y menos en estética. Proponer un día suena a vender, así que no se propone. El resultado es que la decisión se aplaza, y una decisión aplazada de un tratamiento de varios cientos de euros se enfría sola.
Nadie quiere parecer que presiona, y menos en estética. En las conversaciones que llegan hasta el final, proponer un día suena a vender, así que no se propone. El resultado es que la decisión se aplaza, y una decisión aplazada de un tratamiento de varios cientos de euros se enfría sola.
Tu cuenta
Lo que te está costando
Este es el punto más caro de los cuatro, porque el trabajo ya está hecho. Pagaste el anuncio, tu equipo contestó, explicó y dedicó el rato. Lo único que falta es la frase que pone la fecha.
Este es el punto más caro de los cuatro, porque en esas conversaciones el trabajo ya está hecho. Pagaste el anuncio, tu equipo contestó, explicó y dedicó el rato. Lo único que falta es la frase que pone la fecha. Y dijiste además , que es un agujero anterior a este y se arregla antes.
Y se nota como huecos en la agenda de la semana que viene, sin que nadie sepa de dónde salen.
Cómo se ve cuando eso se cierra
La conversación termina con un día y una hora concretos puestos delante, y la paciente contestando sí o no a algo, en vez de yéndose a pensarlo.
Esas conversaciones también terminan con un día y una hora concretos puestos delante, y la paciente contestando sí o no a algo, en vez de yéndose a pensarlo.
Cambia cómo acaba, y lo que dices se queda como está.
El vídeo
Aquí te explico la diferencia entre contestar bien y cerrar una cita, y qué hace falta para lo segundo. Son cinco minutos. Al final te explico cómo reservar tu auditoría — aquí no hay ningún formulario más.
Botón inerte en la página de prueba: aquí iría la landing con el vídeo de Alicia, el que ya está grabado. Falta decidir la URL — hoy no existe.
Aquí ya no te pido más datos.
Este es el perfil discutible, y hay que decirlo. Los tres primeros son fuga por no responder o por responder mal, y de eso habla el embudo entero. El cuarto —la conversación que se hace bien y muere sin día y hora— aparece una sola vez en todo el material, en un tweet del 2026-09-07 que no consta publicado. Es el primero que hay que enseñarle a Alicia: si dice que ese caso no lo ve en sus clínicas, se sustituye por un cuarto estado que sí vea.
Por lo que cuentas hoy tienes los cuatro puntos cubiertos.
Dijiste:
Si eso es así de verdad, tu clínica hace lo que la mayoría no hace, y te lo digo sin vender nada.
Tu cuenta sigue siendo tuya igual, porque lo que te cuesta traer cada mensaje no cambia porque los contestes todos:
Y te dejo una cosa que puedes hacer tú sola, esta tarde, y que tarda cinco minutos:
Abre el WhatsApp de la clínica y busca los mensajes del sábado y del domingo pasados. Mira la hora a la que entraron y la hora a la que se contestaron. Y mira cuántos de ellos terminaron con un día y una hora concretos.
Si te sale lo que acabas de decirme, perfecto: no hay nada de qué hablar, y te has llevado tu cuenta hecha. Si te sale otra cosa, el vídeo de aquí abajo te explica por dónde se rompe.
Botón inerte en la página de prueba: aquí iría la landing con el vídeo de Alicia, el que ya está grabado. Falta decidir la URL — hoy no existe.
Aquí no te pido ningún dato.
Esta salida ya no expulsa a nadie, y es el cambio de fondo de esta versión. Antes se iba fuera —sin vídeo y sin cuenta— quien marcaba dos o más «aquí eso está cubierto». Con solo cuatro preguntas de reparto, dos es la mitad: esa regla echaba del embudo justo a la decisora que el briefing describe como el avatar central. Ahora la cobertura declarada se queda dentro y ve su cuenta.
Esta pantalla sale antes de la captura y no pide nombre ni WhatsApp. Quien dice que en su clínica no se pierde nada está diciendo que no tiene el problema del que va el test, y pedirle el teléfono para llamarla igual sería cobrarle un dato por una respuesta que acaba de darse ella sola. Ve su cuenta, se lleva el gesto de la auditoría y tiene el vídeo a un clic: el camino sigue abierto, lo abre ella. En el CRM no queda registro; queda el contador anónimo quiz_sin_fuga_declarada, que es lo que dice si esta salida está recogiendo a mucha gente.
Por confirmar: que esta pantalla no pida datos. Lo decide Alicia. Cambia lo que antes decía el volcado —«se le llama igual y se revisa si hay caso real»— porque ya no hay a quién llamar. Si ella prefiere llamarla, vuelve a pasar por la captura y se escribe aquí por qué.
Por confirmar: si a esta clínica se le manda el vídeo. Lo decide Alicia. Aquí se ha decidido que sí, pero es una decisión de tono comercial y la cara es suya. La alternativa es dejar la pantalla con la cuenta y el gesto de la auditoría y quitar solo el botón del vídeo. Lo que ya no vuelve, decida lo que decida, es el umbral de dos «cubierto».
Hasta aquí, y te digo por qué.
Lo que hacemos se monta dentro de una clínica estética y lo firma quien decide las contrataciones. Si no es tu caso, seguir contestando preguntas no te va a servir de nada, y prefiero no hacerte perder el rato.
Si en tu clínica esa decisión la firma otra persona y te parece que esto le interesa, pásale este enlace. Con ella sí tiene sentido.
Sin botón al vídeo. Sin botón a la agenda. Y no se piden datos: esta pantalla salta en la propia pregunta, así que en el CRM no se crea ningún contacto. Lo único que queda es un contador anónimo, quiz_ko_no_firma, que es la única forma de saber si el filtro está cortando de más.
El botón de abajo solo existe en esta página de prueba, para que puedas seguir mirando el resto.
Esto es solo para clínicas estéticas, y prefiero decírtelo ya.
Trabajamos en un único sector, y por una razón: lo que funciona con una paciente que se está decidiendo por un tratamiento de varios cientos de euros no funciona igual en ningún otro sitio.
Gracias por el rato.
Sin botón al vídeo. Sin botón a la agenda. Y no se piden datos. Contador anónimo: quiz_ko_fuera_sector.
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Hoy esto no te encaja, y te lo digo de frente.
Lo que hacemos trabaja sobre los mensajes que ya están entrando en tu clínica. Si hoy no inviertes en atraer pacientes, los que entran son los que son, y no habría gran cosa que mirar.
El día que empieces a invertir y te empiecen a entrar mensajes a todas horas, vuelve por aquí. Entonces sí.
Sin botón al vídeo. Sin botón a la agenda. Y no se piden datos. Contador anónimo: quiz_ko_sin_inversion. Es el filtro que el propio briefing declara como el más útil, por encima de la facturación: quien no invierte no tiene sobre qué actuar.
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Con tu ticket, esto no es para ti. Al menos no ahora.
Trabajamos con clínicas cuyo tratamiento medio pesa varios cientos de euros, porque es ahí donde una conversación que se apaga se nota en la caja al final del mes.
Con un ticket por debajo, el hueco existe igual — pero cerrarlo no te va a salir a cuenta, y prefiero decírtelo yo antes de que lo descubras tú.
Sin botón al vídeo. Sin botón a la agenda. Y no se piden datos. Contador anónimo: quiz_ko_ticket_bajo.
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